En este solitario paraje ya ha pasado el que habla arrebatandonos las sensaciones de vida, enmudeciendonos, haciendonos sentir perforados, abandondados en la soledad mas profunda rasgando finamente nuestras ansiedades, instintos y miedos. En fin el estar aqui ya es signo de muerte venimos marcados antes de existir, la muerte la llevamos en vida al pertenecer a este maldito cuerpo articulado, que solo permite sensaciones vagas. Insuficientes, incomplementos, dejados, atados al sentimiento de sentirnos ajenos a la creacion, condenados a sentir este vacio inmenso por pertenecer a esta maldita raza que trata de disfrazar sus sentimientos de abandono en fallidos intentos de completitud mental y corporal. La eterna busqueda, el eterno sufrir, la profunda tristeza de vivir solo a pesar de estar rodeado de seres semejantes todos ellos confinados a la insatisfaccion existencial. El darse cuenta de lo vano que es el ser humano, de lo terrible que es enfrentarse con nuestro destino, de lo frustante que es an*lizar nuestra condicion en esta realidad. El hombre como ser pensante en el fondo es el ser mas inconsciente, olvidado, incomplemento y absurdo de la creacion. Incapacitado para obvervar y sentir lo que sus semejantes viven y sienten debe soportar su existencia como un castigo con escasos momentos de brillantez por el simple hecho de pertenecer a la raza humana. Nuestra naturaleza es esto la voraz e insaciable necesidad de algo que desconocemos, algo que se encuentra tal vez en otro nivel de conciencia. Fuera de este mundo.