En una triste y oscura bartolina
lo vi encerrado y me saludó.
Me llevan dijo con rumbo a Chafarinas
o las desiertas playas de Fernando Poo.
Si se ves a mi madre
que al muelle no vaya
pues me es muy triste
me vea partir.
Y si sucumbo
del África en las playas
tan sólo en ella,
tan sólo en ella,
pensaré al morir.