Academia de corte y confección, sabañones, aceite de ricino, gasógeno, zapatos topolino, "el género dentro por la calor". Para primores galerías Piquer, para la inclusa niños con anginas, para la tisis caldo de gallina, para las extranjeras Luis Miguel. Para el socio del limpia un carajillo, para el estraperlista dos barreras, para el Corpus retales amarillos que aclaren el morao de las banderas. Tercer año triunfal, con brillantina, los señoritos cierran "Alazán", y, en un barquito, Miguel de Molina, se embarca, caminito de ultramar. Habían pasado ya los nacionales, habían rapado a la "señá" Cibeles, cautivo y desarmado el vaho de los cristales. A la hora de la zambra, en "Los Grabieles", por Ventas madrugaba el pelotón, al día siguiente hablaban los papeles de Celia, de Pemán y del bayón. Enseñando las garras de astracán,
reclinaba en la barra de "Chicote", la "bien pagá" derrite, con su escote, la crema de la intelectualidad. Permanén, con rodete Eva Perón, "Parfait amour", rebeca azul marino, -"Maestro, le presento a Lupe Sino, lo dejo en buenas manos, matador"- Y, luego, el reservao en "Gitanillos", y, después, la paella de "Riscal", y, la tarde del manso de Saltillo, un anillo y unas medias de cristal. -"Niño, sube a la suite dos anisettes, que, hoy, vamos a perder los alamares"- de purísima y oro, Manolete, cuadra al toro, en la plaza de Linares. Habían pasado ya los nacionales, habían rapado a la "señá" Cibeles, volvían a sus cuidados las personas formales. A la hora de la conga, en los burdeles, por san Blas descansaba el pelotón, al día siguiente hablaban los papeles de Gilda y del Atleti de Aviación.